En la ciudad de Cochabamba, en Bolivia, en fechas 20 al 22 de julio, de desarrolló la Asamblea Anual de la Familia Dominicana de Bolivia, en la casa de retiros Marie Poussepin, de las Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación, en torno al lema y temática “Ser familia hoy”.

Se contó con la presencia de hermanos y hermanas de la Orden de los diferentes departamentos: La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Tarija, entre religiosas, monjas, frailes, fraternidades de laicos(as) y movimiento juvenil dominicano – MJD.

La metodología utilizada en el encuentro fue el Ver, Juzgar y Actuar;  en este marco, el segundo día se inició el momento del VER “Qué está aconteciendo con la familia en Bolivia”, para ello se procedió con el panel de testimonios sobre la experiencia de la vida familiar, inició Fray José Luis Vargas (Santa Cruz), quien destacó la importancia de la unidad en la familia; prosiguió la Sra. Gabriela de la fraternidad Fray Vicente Bernedo (Potosí) compartiendo con la asamblea sobre la esencia de la familia: fe en Dios;  luego el Sr. Nelson de la fraternidad Rabonní (Cochabamba) resaltó la vida de fe para sobrellevar las dificultades en la familia y la formación amplia para ayudarse y acompañar a otras familias; por último la Sra. Cindy Patzi (La Paz) destacó la importancia de la vivencia de algunos valores en el seno familiar: comprensión, respeto, amor y la valoración mutua, que luego repercute en los hijos. De este momento se valoró el sentido de familia de la orden de predicadores en Bolivia, quienes tienen la posibilidad de compartir a diversos niveles.

En un segundo momento del VER, se tuvo la presencia de Caterine Cavero Lobaton,  Psicóloga, quien trabaja en la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del Municipio de Cercado en Cochabamba. Expuso el tema 2 del encuentro “La realidad de la familia hoy”. Inició con un vídeo, que refleja la situación de niños abandonados y en situación de calle. Luego afirmó que en Bolivia, según los datos del Instituto Nacional de Estadística – INE 2017, el 45,5 % son familias nucleares, el 10,9 % monoparentales, el 23,6 % extensas, y el 20 % reconstituidas.

Entre las familias nucleares, existes las ausentes o negligentes y las tóxicas, por ello se puede hablar de dos sistemas de familias: familias desprotectoras, esto se prueba con datos del INE, ya que el 80 % de niños abandonados y/o en situación de calle tienen familias de origen, pero no cuentan con documentación. También está el sistema familiar atravesado, en el que se ejerce todo tipo de violencia con los hijos, se los utiliza para beneficio propio y demás, aumentando así las conductas de riesgos en ellos; sin embargo, es importante saber que los padres y madres no cuentan con una receta para la educación de los hijos, por ello se debe coadyuvar en su formación y capacitación. Frente  esta realidad cruda de las familias, dijo que en Cercado, en todos sus distritos, en el Municipio se trabaja la “Escuela de la familia”, con servicios de terapia personales, de pareja y grupales, charlas y otros.

Luego de trabajó en grupos, respecto a dos preguntas, como familia dominicana ¿Qué nos preocupa más? y ¿Dónde estamos?, las respuestas se compartieron en una plenaria. Cabe señalar que la realidad  familiar en Bolivia, es similar a la de muchos países en el mundo, ya que vivimos en una aldea global.

En la tarde, se desarrolló el momento del JUZGAR: “Una mirada compasiva y eclesial a la familia del hoy”. Este espacio se inició con el tema 3 “Amoris Laetitia”, compartida por la Hna. Senaida Silva, Dominica Sierva del Señor, quien resaltó lo más importante de los primeros seis capítulos del documento del Papa; a su vez se intercaló con la participación de los presentes respecto a los criterios de la vida familiar que tiene cada uno o una.

Posteriormente se tuvo la visita de Fray Bruno Cadoré, maestro general de la orden, Fray Javier Rubio, socio del maestro general en América Latina y el Caribe, Mons. Jorge Saldías, Fray Yimmi Caballero, Viceprovincial de los frailes en Bolivia.

Se hizo la presentación, respecto a la misión, de cada una de las congregaciones religiosas, fraternidades laicales, MJD, frailes y monjas, un total de 19 comunidades. La misión se realiza a través de diversas pastorales: salud, educativa, parroquial, diocesana, social, etc. además se está presente en diversos ámbitos como Familia Dominicana, en algunos casos existe una misión compartida y en la mayoría de las misiones de trabaja de forma aislada.

Como respuesta a lo anterior, habló Fray Bruno, quien dijo que es difícil encontrar juntos a la Orden de Santo Domingo, compuesto por frailes, monjas, religiosas, laicos y MJD, en los pueblos o países que él visita y la Orden de Predicadores es una pequeña iglesia dentro de la Iglesia que contribuye con la predicación del Evangelio como fuente de vida.

Además dijo que toda la misión que realiza la Orden en Bolivia, se puede mirar de dos maneras, una de que sólo se hacen actividades, otra como la vida de la Iglesia, en este sentido la Orden debe ser consciente de cómo se puede ser Iglesia, predicando. Por otro lado, los jóvenes tienen un puesto importante en la MJD y en la Iglesia, ellos son plenamente miembros de ella y no son destinatarios, por lo tanto se debe hacer el llamado a ellos a predicar el Evangelio.

Luego hizo alusión al tema de la compasión, en este contexto, según Santo Tomás, en la Suma Teológica, es que fue necesario que Jesús tomara la carne humana, sólo así se hizo amigo de la humanidad, y a su vez, la humanidad quiera ser amigo de Dios. Como predicadores, nos toca llevar a la humanidad la amistad de Dios sin condiciones y no es posible dar el Evangelio sin vincular el destino de nuestra vida a la vida de los pobres; la vida de la Iglesia debe estar necesariamente vinculada con la vida de los demás, con el destino del mundo. Entre tanto la medida de la compasión: alegrar y sufrir la vida de los demás, es un criterio para evaluar nuestra vida, nuestra predicación. Nuestro compartir refleja el amor al mundo o nuestro modo de amar al mundo.

Por último, dijo que es importante promover la misión compartida, de vez en cuando, porque no siempre es posible, por diversos factores; también es importante compartir nuestro de modo de dar el Evangelio y así se enriquece nuestra propia predicación, el “otro” siempre nos enriquece. Nuestra misión consiste en la predicación, en compartir nuestra experiencia de fe y el amor al mundo… Fray Bruno, antes de partir, compartió el refrigerio con todos, luego se despidió con una bendición especial a todos los participantes del encuentro.

Para concluir la jornada, se desarrolló la noche de talentos, mostrando cada delegación los bailes, cantos y otros, propios de cada departamento.

El último día del encuentro se inició con la Eucaristía, a cargo de la delegación de Santa Cruz, presidida por Fray José Luis Vargas, quien destacó la importancia de la figura de María Magdalena para la Iglesia y la Orden; la prédica en la homilía la hizo una joven del MJD.

El momento del ACTUAR: “Como familia vamos el encuentro de las familias”, se inició con el tema 4: “Búsqueda como familia dominicana de los modos de acompañar a la familia”, por Hna. Marcela Soto, quién hizo algunas reflexiones previas y luego se centró en el tema destacando las perspectivas pastorales del documento del Papa “Amoris Laetitia”, para responder al mundo actual.

Posteriormente se trabajó en grupos por ramas de la Orden, para sugerir tres acciones concretas a desarrollar con las familias, como FADOBOL. En una plenaria se compartió lo siguiente: Las religiosas y monjas dijeron que es muy importante las actitudes a vivir cotidianamente como la cogida, escucha, estar en salida hacia las familias, acompañamiento, oración y formación; por su parte el MJD, resaltó la necesidad de fortalecer la predicación en el hogar, mayor acercamiento a las fraternidades y conocer sobre planificación familiar, realizar talleres sobre el rol de ser hijo, dirigido a otros jóvenes y desarrollar diversas acciones en el mes de la familia – sagrada familia: Talleres, concursos, retiros, etc. para valorar el rol de la familia en la sociedad; las fraternidades laicales se comprometieron a promover la pastoral familiar dominicana, fortalecer las familias, a través de la organización, autoayuda, seguimiento-acompañamiento desde la fe, formarse como líderes para acompañar y preparar para el matrimonio, promover el encuentro personal con Cristo, en los matrimonios; por último, los frailes resaltaron la necesidad de entender o ubicarse en el contexto, para acompañar a las familias, hacer el estudio de los documentos de la Iglesia y otros, con fines formativos y para tener una postura clara sobre las diversas realidades de las familias hoy, realizar un estudio  profundo del documento “Amoris Laetitia”.

Participar en espacios de la Familia Dominicana, siempre fortalece nuestra identidad y coadyuva a ampliar la realidad en la que vivimos como dominicas.

Hna. Beatriz Huallata Orozco – MDR
Provincia “Nuestra Señora del Carmen”
La Paz – Bolivia

 

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