Favor Fundador marzo

Favor de: Fray Ramón Zubieta
A: José Palacio
Por: ayuda en un accidente de tráfico
En: Huesca, España

Antes de nada, quiero presentarme:

Soy Aurora Palacio Alfaro y llevo casi 6 años como cuidadora en las noches de Hermanas Misioneras Dominicas de la Comunidad Santa Rosa de Zaragoza, aunque soy de un pueblo de Huesca.

El 12 de marzo de 2017 estaba en Huesca esperando la llegada de mi hermano José Palacio, su esposa y un primo, que venían del pueblo en un coche todo terreno.

Pasaba el tiempo convenido y no llegaban ni contestaban al teléfono ni al móvil, ni al de casa, con lo que comencé a preocuparme.

Llegó por fin la triste noticia: habían tenido un accidente después de pasar el puente sobre el río, en una curva: un pinchazo de una rueda les hizo volcar y parar en una zanja donde quedaron con las ruedas al aire sin poder ni salir ni llamar pidiendo ayuda. Si existen las casualidades o creemos que Dios actúa… Pasaron en moto dos muchachos que regresaban de Huesca al pueblo tras la noche festiva del sábado, vieron el coche y lo reconocieron; ayudaron y pidieron ayuda de los familiares que llegaron de inmediato.

Claro, de allí al Hospital: aparentemente breves rasguños, magulladuras en todos, nada grave. Mi hermano operado en Barcelona con salud débil, prótesis permanente. Conocido por los médicos, estaba sereno, pero tenían que revisarle bien. El médico le pregunta si se puede saber quién le ayudó en semejante accidente para quedar tan bien como le ve. Y mi hermano sin dudarlo le contesta: ¿Qué quién me ayudó? Un amigo que me regaló mi hermana y que va siempre conmigo, con él hablo todos los días y le pido ayuda.

El médico me mira y comenta: algo va mal en su cabeza. Pero él ni se inmuta, echa mano al bolsillo saca la cartera y una estampa de Monseñor Ramón Zubieta y nos dice: este es el amigo que me regalaste y va siempre conmigo.

El médico contesta: pues dígale a su hermana que yo también quiero tener ese amigo.

Ciertamente en casa, antes de ese día le oíamos hablar y parecía que hablaba sólo, pero tiene otra estampa en la habitación a la que le pide ayuda cada día diciéndole cosas, por ejemplo: ahora voy al campo ya sabes, tienes que ayudarme.

Lo comunico como un favor que mi familia atribuye al siervo de Dios Monseñor Ramón Zubieta. Prácticamente creemos que volvieron a nacer todos, el coche quedó destrozado, y si ocurre unos metros más atrás y van al rio, no se salvan.

Aurora Palacio Alfaro

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