A veces, juzgamos a los adolescentes como todos iguales. Pero como educadores vamos descubriendo varias peculiaridades y una de ellas es cómo ha ido creciendo el valor a “nuestros pueblos originarios” En las diferentes actividades de nuestro Colegio.

Cada vez que se acerca esta fecha, comienza un movimiento reivindicatorio en las alumnas que año a año ha ido incrementándose. Ya es conocido en el lenguaje las palabras: ATACAMEÑOS, LICANANTAY, HUILLICHES, MAPUDUNGUN, ONAS, CHANGOS, DIAGUITAS, PASCUENSES, UKELELE, TARCAS, CULTRUN Y TRUTRUCAS, MACHIS, PACHAMAMA, QUINOA, EMPANADAS, SOPAIPILLAS

Y lo que es más grato aun oír las expresiones, músicas, trabajos y atuendos de las alumnas que con respeto y dignidad los representan. Empapadas del proceso cultural de los pueblos ancestrales.    

¿Será porque en la región no era conocido el problema de la migración?

Quizás podría ser una de las causas que nuestras adolescentes se interesen hoy más que nunca por sus raíces y orígenes. Vemos que esto es una ventana que se abre a la esperanza de la inculturación de nuestros pueblos. Valorando lo que es y tiene cada uno de ellos para que de esta manera nuestra juventud valore y respete sus ancestros. Esos que un día fueron forjando el futuro, que hoy es presente y nuevamente comenzamos a valorarlo como una hermosa cultura ancestral.

María Figueroa de la Vega
Unidad Técnico- pedagógica
Fundación Educacional Colegio Femenino “Madre del Rosario”
Antofagasta- Chile

 

 

 

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