Celebrar nuestros 50 años de vida nos lleva necesariamente a la memoria agradecida. El proyecto nace cuando en el año 1955 el equipo general de la Congregación se traslada de Pamplona a Madrid, habitando un pequeño chalet, en aquella época hotelito, en la población de Canillas, pueblo anexionado a la capital.

Por necesidades de las familias que habitaban la zona, algunas religiosas empezaron a dar clases particulares totalmente gratuitas, a niñas, puesto que no existía ningún colegio femenino en los alrededores.

Vaya pues nuestro agradecimiento a aquellas religiosas que con mucho esfuerzo, pero con visión de futuro, compraron siete parcelas que por colindantes, se pudieron agrupar en el solar que hoy ocupa el STELLA MARIS.

En vista de la aceptación que tuvieron las clases particulares que antes mencioné y las necesidades de las familias, el curso 1963-64 se comenzó con la Enseñanza Primaria y, al mismo tiempo, se preparaba un grupo reducido de niñas para examinarse por libre, de Bachiller, en el Instituto. En 1965 se pidió y obtuvo el reconocimiento de Bachiller Elemental y en 1968 el Bachiller Superior.

aniversarioconcoleLa finalidad del Colegio, como en los primeros impresos de información se lee es: dar una FORMACIÓN INTEGRAL a sus alumnas (porque en un principio fue sólo de niñas). Una formación integral de acuerdo con la concepción cristiana del ser humano y bajo el lema de: CIENCIA, VIRTUD, ACCIÓN.

Sí, se intentaba dar una preparación intelectual según las más modernas técnicas pedagógicas de la época.

Una recta formación de los criterios, de la voluntad y del carácter de las alumnas.
Y una capacitación de acuerdo a sus inclinaciones, para situarse en la vida. Y todo, bajo el amparo de la Santísima Virgen, ESTRELLA DEL MAR, norte y guía de toda la actividad del Colegio.

Con el paso del tiempo, el Stella Maris ha ido respondiendo a las diferentes Leyes y Órdenes Ministeriales que sobre Educación se han ido aprobando; se hizo mixto y se acogió al Concierto, pero seguimos ofreciendo a nuestros alumnos la educación inspirada en el Evangelio, en las orientaciones de la Iglesia católica y de la familia dominicana aunque, conscientes del pluralismo religioso de nuestra sociedad, trabajamos con nuestros alumnos el respeto y la comprensión.

Como centro de la familia dominicana, el Stella Maris se ha caracterizado y se caracteriza por la búsqueda de la verdad, allí donde se encuentre, intentando vivir en un clima democrático donde libertad, sencillez, cercanía y diálogo son aspectos muy valorados por nuestros alumnos y exalumnos.

Se trabaja la apertura a la diversidad anteponiendo el criterio de la promoción de todos al de la selección de los mejores, adoptando ritmos, métodos y programas adecuados a la capacidad de cada alumno.

Desde el año 2007, ya no somos colegio independiente; entramos a formar parte de la FUNDACIÓN EDUCATIVA SANTO DOMINGO, que, aunque constituida por centros todos de la familia dominicana, ha supuesto hacer un camino hacia la conjunción de intereses y llegar a entender que todos podemos participar de la riqueza de cada uno. Hoy somos 14 centros extendidos por diferentes autonomías y trabajamos, con todo el profesorado seglar, el modelo de persona que queremos formar; una persona:

Logo FESD-Constructora de su personalidad.
-Que descubra y viva los valores de la familia.
-Abierta a Dios y a los demás.
-Abierta al mundo y responsable de su transformación.

Pero cuando se celebra medio siglo de vida de una escuela incluimos en la celebración una mirada al futuro porque, las instituciones nos trascienden, existen para durar. Hoy, en el STELLA MARIS miramos con alegría y satisfacción el pasado pero también, con ilusión y la fuerza y la energía de las profesorasy profesores que no se arredran por nada, encaramos el futuro.

Educar es estar siempre en presencia de lo joven, de lo nuevo, de lo vital. La historia nos da serenidad, experiencia, fundamentos para no desanimarnos ante los desafíos y situaciones no siempre favorables pero también, nos da ánimo para buscar respuestas ante las nuevas preguntas, para estar dispuestos a intentar algo diferente porque, como todos sabemos, las fronteras del conocimiento están en continua expansión y parte de nuestro deber educativo es enseñar a nuestros alumnos que lo que vale la pena siempre supondrá esfuerzo.

En 50 años han pasado por el STELLA MARIS innumerables personas: profesores y profesoras: religiosas y seglares, alumnos, padres, personal de administración y servicios, una gran cadena y todas, de una manera o de otra, han contribuido a darle vida. No puedo nombrarlas. Aquí hay caras conocidas; unas de hace muchos años, otras que no hace tanto las veíamos en el laboratorio haciendo disecciones, pintando un mural o participando en el coro y hoy, las vemos trayendo o recogiendo a sus hijos a la salida. Otras, después de hacer mucho por el Colegio, ya han partido de este mundo. Para todas esas personas, y también para todos ustedes, que comparten con nosotros este momento, la palabra que para mí lo dice todo. GRACIAS. MUCHAS GRACIAS.

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