Era una calurosa tarde de verano en marzo del 2018, cuando nuestros corazones cargados de sentimientos encontrados y junto a nuestras maletas y bultos dimos inicio a esta nueva caminada misionera, llegábamos a lo que fueron nuestras raíces en nuestra formación inicial e identidad Congregacional, nuestra siempre apreciada comunidad (casa) de Pudahuel.  

Latentes se vinieron a nuestros corazones recuerdos, imágenes, rostros y desafíos mezclados entre el polvo y el fatigante calor, habíamos llegado a nuestro barrio, y en la medida que se iba pasando la voz de nuestra llegada, los vecinos nos fueron expresando su alegría y agradecimiento a Dios por nuestro retorno…

Hoy es un barrio distinto, el tiempo hace notar su paso, nuestras vecinas ya son abuelas y bisabuelas, otras ya partieron, los niños de nuestra juventud ahora son padres y madres de familias…  

Aquí nos tiene Señor, con el corazón abierto para hacer tu voluntad, en esta nueva etapa de nuestras vidas, para construir la vida desde lo que hoy podemos aportar a la Comunidad Parroquial San Luis Beltrán, y a puertas de cumplir el Centenario Congregacional: “Creando y compartiendo esperanza” en esta nueva hora que nos toca vivir como Iglesia.

Nuestra comunidad está inmersa en una realidad del narcotráfico, delincuencia, enfrentamientos por ajustes de cuenta, y la miseria que poco a poco va sucumbiendo la vida de las familias y con nefastas consecuencias para las personas de la tercera edad. 

Desde esta realidad integramos la comunidad tres hermanas: Andrea Alfageme, española con una vasta experiencia misionera de 46 años entregado al pueblo de Bolivia, y hoy a sus 80 años está acompañando la Pastoral de la Salud y solidaridad, visitando a enfermos,  también comparte en un Club del Adulto Mayor.

Rossina, forma parte del equipo de Asesores de la Pastoral Juvenil de la parroquia; coordina la Comisión de Pastoral Juvenil-Vocacional de CONFERRE; imparte clases de Psicología a Postulantes y Novicios en el Centro de Estudios de CONFERRE; colabora en la Pastoral como Asesora Religiosa, en un Instituto de Educación Superior DUOC-UC.

Gloria, acompaña a la comunidad de la Capilla Pablo VI; imparte clases en una escuela básica de la comuna; está de voluntaria en la Casa de Acogida para migrantes varones.

Desde estos servicios y aportes como MDR, nos sentimos impulsadas y animadas a seguir anunciando al Dios que sigue acompañando a sus hijas e hijos en medio de los muchos signos de muerte, y que se hace presente en los pequeños gestos, actitudes que tejen la vida desde la esperanza.  

 

MI NUEVA MISIÓN…

Después  de vivir 46 años  en Bolivia acompañando  al pueblo en sus luchas y esperanzas, el Señor me llama a dejar la tierra y emprender nuevos desafíos

Llegué a Pudahuel, (Chile) en marzo del año en curso, comencé a integrarme en la vida Pastoral de esta nueva misión, la primera instancia fue la Pastoral de Enfermos de la Capilla VI y Club del Adulto Mayor, en ambos grupo he sentido la acogida y aceptación por las integrantes de éstos, en la Pastoral de enfermos acompaño y visito  a las personas y familias que se encuentran enfermas, en el club del  adulto mayores estoy como una más aprendiendo de ellas.

El último jueves de cada mes participo en otras instancias de la Iglesia local,  como representante de la comunidad.

En este nuevo  desafío he sentido la vulnerabilidad, ya que mis limitaciones físicas se hacen notar con más persistencia, pues todo resulta desconocido y las fuerzas ya no son las de antes, necesito del apoyo y acompañamiento de mis  Hnas. de comunidad, agradezco todas sus preocupaciones, también  agradezco la acogida, comprensión y cariño de las y los laicos de la comunidad Pablo VI. 

Hna. Andrea Alfageme.
Cdad. Mons. Enrique Alvear, Pudahuel, Santiago de Chile

 

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