El verano de 2017 será recordado por los peruanos como aquel en el que una serie de eventos naturales dejaron destrucción y desolación, especialmente en los departamentos del norte del país: Piura, Lambayeque y Tumbes.

 

Inundación en Piura – Perú a causa del desborde del Río Piura, 27 de marzo de 2017

Ya desde diciembre de 2016 el fenómeno climático, al que los científicos llamaron “Niño Costero” empezó a mostrar signos de alarma, pero fue hasta el verano del siguiente año en el que se evidenció su gran magnitud con lluvias, tormentas eléctricas y el desborde de ríos, uno de ellos, el Río Piura, el cual inundó el centro y alrededores de la ciudad.

Según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), se registraron más de 120 muertos y más de 100 mil damnificados en todo el país a causa del Fenómeno del Niño Costero.

Es en momentos como este, en el que los seres humanos nos sentimos más vulnerables ante la naturaleza, pero es también en los momentos de dificultad en los que aparece esa fuerza de solidaridad por acoger al otro como un hermano, esa que movilizó al Perú en “Una sola fuerza”. Ya que desde los distintos sectores de la población se inició el acopio de víveres, medicinas y ayuda económica para atender la emergencia. Una muestra de ello, fue la campaña de solidaridad iniciada por el Colegio “De Jesús” – Lima. A través de ella, estudiantes, maestros, padres de familia y exalumnos se movilizaron en la recolección de alimentos de primera necesidad. Fueron recaudadas más de cinco toneladas que se destinaron al norte del país.

Campaña de solidaridad Colegio “De Jesús” – Lima

Si bien este fenómeno es consecuencia del calentamiento de las masas de agua en la costa del norte del país, no podemos ignorar que el cambio climático está causando también cambios en los ecosistemas del planeta, ello incluye al ecosistema marino. Justo este calentamiento se está evidenciando en las costas de Perú y Ecuador. Por ello es propicio reflexionar respecto al deterioro que evidencia nuestra “casa común” la Tierra. El Papa Francisco en su encíclica Laudato SI, nos invita a reflexionar y cuidar nuestro hogar, y nos dice: “Alabado seas mi señor por la hermana nuestra madre Tierra”. La Tierra, es nuestra hermana, pues con ella compartimos la existencia; y es también nuestra madre ya que nos alberga y acoge como sus hijos.

Prof. Andrés Alexander Zapata Zapata

I.E.P Colegio “DE JESUS” Lima

 

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