Desde hace casi dos meses atrás me encuentro compartiendo mi vida y fe en la Comunidad “Nuestra Señora Guadalupe de Ayquina”, cuya misión es acompañar el proceso de fe de las estudiantes del colegio que lleva el mismo nombre y de toda la comunidad Educativa.

Han sido meses significativos. Desde reencontrarme con varios rostros conocidos y con la novedad de otros, que se han sumado a éste proyecto.

El 14 de Marzo, la Fundación Educacional “Nuestra Señora de Guadalupe de Ayquina”, cumplió 64 años de opción preferencial por la mujer. Todo este tiempo la comunidad educativa ha acompañado el proceso de formación integral de niñas y adolescentes de ésta zona, como un aporte a la iglesia de Calama, a las familias, al país y al mundo, porque cuando se forma integralmente a las mujeres, se hace un significativo aporte a la humanidad.

Durante este año, la hermana Pamela Robles y yo, estamos comprometidas para  acompañar a las estudiantes desde las edades de 6 a 17 años, en su proceso humano-cristiano, mediante jornadas de reflexión, que les permitan a las niñas y adolescentes, tener más elementos para caminar por la vida, con actitudes resilientes y sobre todo con una mirada de fe, que les dé un plus, frente a una sociedad consumista, violenta y discriminadora, de tal manera que ellas puedan optar por una  postura sabia y sobre todo evangélica, en cada uno de los contextos que les  toque asumir.

Desde nuestro ser de Misioneras, y siguiendo las huellas de nuestra Beata Ascensión Nicol, estamos comprometidas a “hacer el bien y a hacerlo bien”, viviendo nuestros votos a plenitud, siendo puentes para llevar a las personas hacia Jesús. Acompañando con ternura, con compromisos concretos y con alegría a las personas que Dios pone en nuestro camino en el día a día.

Pedimos a todos nuestros Santos y Santas Dominicos, que intercedan ante el Dios Trino por nosotras, para que no nos falte fe, audacia y sabiduría para cumplir esta meta propuesta.

Hna. Edith Ponce Castro
Misionera Dominica del Rosario.

 

 

 

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