Conocemos el Programa “Comida para todo el año”, que la comunidad de Milange viene implementando desde el año pasado. Hoy queremos pedir a la Hna. Fanny que nos comparta cómo lo están llevando a cabo.

1. Fanny, ¿Podrías decirnos como estáis desarrollando el programa durante este tiempo?

Como sabéis el objetivo del programa es trabajar con las mujeres para ayudarles a conocer y desarrollar métodos de conservación de los alimentos básicos después de la cosecha para conservarlos durante el tiempo en el que faltan.

También nos proponemos enriquecer la dieta alimentar de la familia con los productos locales pero combinándolos de diferentes formas.

Iniciamos el trabajo siguiendo la distribución por Zonas tal como existe en la Misión. En cada una de ellas hacemos encuentros generales y otros de formación de formadoras para que después sean las multiplicadoras en las diferentes comunidades de la misma zona.

La Zona A, es la más próxima, dista aproximadamente 30 Kms. pero el camino de acceso es muy malo de modo que se hace intransitable en el tiempo de lluvias. En el mes de junio fuimos hasta allí y nos quedamos tres días, lo que evaluamos como muy positivo. Permanecer con las madres nos permitió rentabilizar mucho más el tiempo, trabajábamos hasta la noche. Además de la transmisión de conocimientos nos permitió ponerlo en práctica, de un modo especial pudieron aprender y saborear las papillas mejoradas hechas con maíz, soja y cacahuete los tres productos que ellas cultivan. Este es un alimento muy energético para todos los casos de desnutrición. Por la maña pudieron desayunar leche de soja, lo que era una novedad para ellas. Participaran 30 representantes de cada una de las comunidades cristianas, éstas iniciaron su formación como formadoras.

Estas madres, juntamente con las de las otras zonas, tienen encuentros mensuales en nuestra casa, en los cuales van enriqueciendo su formación y al mismo tiempo van transmitiendo lo aprendido con las otras responsables de las comunidades.

En la Zona B, participaron aproximadamente 90 madres, de cada una de las comunidades. En el Centro de Maúza, a donde pertenece nuestra comunidad cristiana, trabajamos durante un fin de semana. Nos distribuimos en tres grupos y trabajamos con las mujeres de cada una de las 8 comunidades que existen, La evaluación fue positiva pero les pareció que el tiempo era insuficiente.

En diciembre estuvimos en Tengua, la primera misión de las MDR en Mozambique (1958), la carretera es muy buena y la distancia poca. Aquí se reunimos con más de 90 mujeres de las comunidades circunvecinas. Nos apoyaron dos técnicas del Hospital Distrital, compañeras de Fanny, una de nutrición y la otra de puericultura, Ellas asumieron la parte técnica que fue muy provechosa porque aprendieron a hacer papillas enriquecidas con verduras, mandioca, moringa, etc.. Nosotras, las hermanas de la comunidad, trabajamos los aspectos de formación humana.

Este fue el encuentro que evaluamos como más positivo por la colaboración que recibimos, por la participación de las madres y porque nosotras mismas, como comunidad conseguimos programar y participar.

Todavía nos falta trabajar en las zonas C y D que tenemos programadas para este próximo año.

 

2. ¿Qué logros os parece que vais consiguiendo?

Estamos muy contentas porque este año en la enfermería pediátrica del Hospital ha habido muchos menos casos de desnutrición que en años anteriores.

También nos anima el trabajo de formación de las madres que se dedican a veces con sacrificio, para ir a las comunidades del interior para transmitir lo que ellas han aprendido.

También vemos que este año la cosecha ha sido abundante y no ha sido vendida, por otro motivo, (los precios eran muy bajos) pero ha ayudado a conservar los alimentos para que la familia pueda comer durante todo el año.

 

3. ¿Qué desafíos permanecen todavía?

El más importante es el del acompañamiento de estos grupos. Aunque alguna cosa podemos hacer a través e las sesiones de formación de las formadoras.

El otro es el estado de los caminos de acceso, que son muy deficientes y durante el tiempo de lluvias no podemos llegar hasta algunas de las zonas.

También la dispersión de los poblados lo que dificulta la convocatoria y la participación de las madres.

Muchas gracias, Fanny, cuánto trabajo estáis haciendo como comunidad y que valioso “para” y “con” las mujeres pobres del interior de la Misión. En este año jubilar donde queremos revitalizar nuestra identidad misionera, no sería que M. Ascensión, en este “Maldonado” de Milange, os acompañaría haciendo este mismo trabajo?

Share
Share
Share