“I ENCUENTRO CONTINENTAL DE ADOLESCENTES JÓVENES DE LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS  DE LAS HERMANAS MISIONERAS DOMINICASDEL ROSARIO”

El cumplir 100 años de labor misionera  las Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, ha conseguido unir a muchas de las personas que tenemos la inmensa suerte de pertenecer a grupos que están encaminados y orientados bajo su carisma:  “Evangelizar a los pobres en aquellas situaciones misioneras donde la Iglesia más nos necesite”.

Es así como nosotras las Líderes Misioneras en Acción de la ciudad del Cusco tuvimos la suerte de participar de este encuentro, cuyo objetivo primordial era: “Celebrar la vida y misión de la Congregación de Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, en estos 100 años de presencia en el mundo, predicando el Amor de Dios como signo evangelizador y fermento de la fraternidad universal”.

La alegría fue inmensa cuando comuniqué a las estudiantes: Camila Rodríguez, Luciana Navarro, Fernanda Carcagno, Sasha Montes, María Fernanda Venero que conformarían esa delegación que representaría a nuestra ciudad del Cusco.

Inicialmente creímos que sería como todos los encuentros que habíamos tenido a nivel de Perú, pensamos que la jóvenes irían a hacer un debate sobre espiritualidad o exponer sobre nuestros fundadores Monseñor Ramón Zubieta y Madre Ascensión Nicol Goñi o quizás sobre el carisma y el trabajo denodado que vienen realizando hace 100 años nuestra Hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, para ello buscamos mucha información de acuerdo a los temas que nos enviaban los organizadores desde Chile, realizamos prácticas de debates, exposiciones, elaboramos un proyecto, etc. Pero todo esto no fue en vano, nuestra preparación sirvió para conocer más a fondo el objetivo real del trabajo iniciado por los fundadores de la Congregación, el mismo que sigue manteniéndose en pie gracias a nuestras hermanas misioneras que con compromiso y amor le siguen dando continuidad a esta obra de entrega al necesitado.

 Las participantes también expresaron sus sentimientos:

María Fernanda Venero: Cuando llegué a Santiago, esperaba que nos dieran los temas a debatir, las horas y todo lo demás que es necesario para llevar a cabo estos trabajos, pero no así,  fue completamente distinto, era la reunión de adolescentes que teníamos una misión por cumplir, conocer más sobre el trabajo de un verdadero líder misionero dominico. Lo que hacíamos no estaba mal, pero no era suficiente, había mucho más que hacer. Soy feliz por esta oportunidad que se me dio y por permitirme aprender lo que significa ser un líder misionero. “Fray Ramón Zubieta”

Luciana Navarro: Pensé que desde que pisáramos suelo chileno empezaríamos a organizarnos para los debates y exposiciones que tendríamos que hacer, calificaciones, competencia constante de argumentos;  pero fue realmente una sorpresa, era otra la organización, conocimos más de la historia de este país, de sus costumbres, etc. , pero sobre todo conocimos la labor pastoral de nuestros misioneros dominicos. Me hizo pensar que nuestra labor de servicio no tiene límites y que se puede servir mucho más allá.

Camila Rodríguez: Creo que todas las que fuimos, esperamos los debates y exposiciones, pero no fue así, todo fue distinto y divertido, aprendimos a socializar y romper esa supuesta barrera que hay entre los peruanos y chilenos. El haber recibido un trato amable y el haberme brindado confianza hizo que no tuviera miedo de nada. Nos juntábamos por comunidades, realizábamos bonitos trabajos. El dormir en un sleeping sobre el piso dormir tarde y  levantarnos temprano no me agradaba mucho, pero comprendí lo que es ser un verdadero misionero, y nosotras nos formamos para ser líderes misioneras”.

Fernanda Carcagno: Para mí el viaje a Chile fue una experiencia inolvidable por diferentes motivos.

Para empezar yo fui con la idea de que esta reunión de líderes iba a ser un debate internacional, algo parecido a un modelo de Naciones Unidas, pero resultó siendo todo lo contrario. Al llegar nos dimos cuenta de que era un Encuentro misionero de Perú y Chile celebrando el centenario de las Misioneras Dominicas del Rosario. Empezamos a hablar sobre el trabajo que ellas hacen y siguen haciendo, hablamos sobre la espiritualidad, como lo sentía cada uno, hicimos dinámicas muy divertidas y diferentes a las que ya conocíamos. Aprendí que las actividades de proyección social como la que hicimos el año pasado, son el tipo de actividades que realmente te identifican con el carisma de nuestras hermanas. Asimismo sentí que aún nos falta mucho por hacer. El conocer el trabajo que hacen los jóvenes de Chile me hizo pensar que tenemos que hacer otras cosas más.

Sasha Montes:  Preparamos con esmero nuestras danzas, fue uno de los momentos más hermosos para mí, porque pude ver que el folklor permitió integrarnos más. Supimos más sobre la labor de los líderes dominicos, aprendimos que tenemos que darnos al necesitado sin medida. Conocer el trabajo de mis compañeras en otras ciudades del Perú y Chile me ha servido de inspiración para entender mejor mi rol de líder misionera. Recuerdo con mucha alegría el inicio de una bella amistad con mis paisanas de Ica, Pisco, Arequipa, Piura, Lima y como no decirlo con los amigos de Chile. Asimismo recuerdo nuestras noches culturales, las misas completamente distintas, los lugares que conocí. Realmente fue un viaje inolvidable, las diversas actividades que desarrollamos nos sirvieron para unirnos más y que si nos comprometemos realmente podremos trabajar bajo el carisma de nuestras hermanas misioneras dominicas.

Solo es necesario convencernos e interiorizar en nosotras y en las estudiantes que, al servir a tu prójimo estás sirviendo también al Señor.

Atentamente.

R. Zenaida Huarcaya Estrada
Docente responsable – Cusco

 

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