En nuestra sociedad existe un grupo humano que es alejado por nuestras autoridades,  de sus derechos fundamentales como son educación y salud; son estas personas que muchas veces reclaman y las autoridades hacen oídos sordos a  este  clamor de los más necesitados, de los que no tienen voz, de los excluidos, de los marginados, los olvidados; sus llantos y suplicas fueron escuchados; el Dios de la vida escuchó sus pesares. Pronto las buenas nuevas llegaron de diferentes formas y una de ellas fue y es Fe y Alegría, comprometidos con una sociedad justa y fraterna. “Construir mesas de fraternidad con pan y vino para todos(as)”.

Una espiritualidad del amor práctico y eficaz: es encontrar a Dios en el hermano, sobre todo el más desvalido y necesitado. Para el Padre José Marías Velaz, fundador de Fe y Alegría, la educación es una llave que abre grandes oportunidades para el desarrollo personal, mejorar su calidad de vida de las personas más aún si se encuentran  ubicados donde las autoridades no llegan, esta inquietud lo resumía en su frase  “No se puede aceptar una pobre educación para los pobres” es así que orienta su misión en la “OPCIÓN POR LOS POBRES”.

Conocí este movimiento del cual me enamoré y  pude vivenciar su  carisma e identidad en el Fe y Alegría Nº 30, donde tuve la oportunidad de laborar por reemplazo de una docente,  su organización, el acompañamiento a los estudiantes, docentes y PPFF; en las aulas los estudiantes eran más cercanos, abiertos a conversar, la confianza que mostraban permitían conocer sus dificultades, punto de partida para realizar modificaciones en la planificación diaria. Aquello permite formar Personas sanas, alegres, optimistas, en continuo afán de superación, llenos de fe en el futuro, en la vida y en Dios. A raíz de esta experiencia  aviva mi deseo de ser parte de una de estas escuelas “Fe y Alegría”

Luego del corto tiempo de esa experiencia  volví a Lima con la esperanza de trabajar en un Colegio Fe y Alegría, ya que  aquí en esta región está la mayor parte de las escuelas, no  se me dio la oportunidad, así que aplicaba lo aprendido en los diferentes colegios que pude trabajar  y observaba que tenía mayor resultado con los estudiantes; pero sentía que faltaba algo más.

En el 2008 una llamada cambio mi destino se presentó la  oportunidad de trabajar en una Institución Fe y Alegría Nº 68 de San Clemente – Pisco. Al esperar mi entrevista llegó una persona muy amable de rostro amigable e inspiraba confianza, conversé con ella tan cómodo como si la conociera de tiempo; le conté de mi experiencia como docente, del testimonio de vida de mis estudiantes, de mi familia, a la media hora llegaron dos mujeres más que con su sonrisa y cercanía me permitió sentirme en confianza; la verdad esperaba que fuesen hermanas  con hábitos; así que con la primera que hablé era la Hna. Zully, luego la Hna. Custodia y la Hna. Mary. Fue una entrevista muy amena, yo un poco asustado por que estaba frente a la directora, Provincial y  parte de su equipo directivo, cuando Salí del ambiente me dije “creo que me pase de la confianza”,  porque nuestra conversación fue para no olvidar conversé con autoridades tan sencillas, cercanas, comprensibles, honestas, con objetivos realizables, metas propuestas para su Institución, carisma e identidad y forma de trabajo;  eran muy similares a los de Fe y Alegría “Evangelizar a los pobres en aquellas situaciones misioneras donde la Iglesia más nos necesite” .

La sencillez y el trato cercano de la Hnas. Misioneras Dominicas del Rosario que le da un valor agregado a esta propuestas de Fe y Alegría, es lo más importante para que los integrantes de la comunidad educativa se empoderen de su carisma e identidad, y hacer suya la misión. En el encuentro con ellas, nace vivenciar la corresponsabilidad, el trabajo en equipo, la visión compartida y  dar lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio.

No es una tarea fácil, pero me siento parte de una familia, cuyo interés son las personas y acercarnos a ellas. Fe y Alegría y el carisma de MDR no solo lo llevo en  el corazón bordado de mi casaca, lo llevo en el  día a día al enfrentar situaciones, cuando hablo y cuando actúo;…Siento esto en gran parte de la Comunidad Educativa, pues lo haces no por moda, por aplausos o por remuneraciones, lo haces porque es tu Proyecto de Vida.

Doy gracias a Dios por haberme dado esta oportunidad de estar creciendo espiritualmente y profesionalmente, por tener en mi vida a este binomio Fe y Alegría – Hermanas Dominicas de Rosario, donde  se hace la escuela para la vida…hoy después de diez años digo:… “valió la pena recibir la llamada” y seguiré apostando por una educación de calidad para los más necesitados. Y como decía el Padre José María Velaz: “Atrevámonos siempre a más, atrevámonos” frase que la llevare siempre en mi corazón junto a  “….mi anhelo es ver felices a los que amo pues su dicha es mi dicha y regocijo” (Beata Ascensión Nicol).

Jorge Almeyda Saravia
Director de la Institución Educativa “Fe y Alegría” 68, de San Clemente, Pisco. Esta institución se fundó en octubre de 2007, post terremoto. El convenio establecido entre Fe y Alegría Nacional y Las Misioneras Dominicas, acaba de renovarse para un periodo de cinco años más.

 

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