Todo comenzó con el grupo de madres de la comunidad cristiana de Santa Margarita, situada en el barrio de Jafar, Marracuene, Provincia de Maputo, Mozambique.

En uno de  los encuentros del grupo, en una sesión de análisis de la realidad, fue detectado por todas como el principal problema, la situación de los niños del Barrio que vivían en las calles entregados a sí mismos cuando sus padres iban a trabajar al campo. La solución en ese momento parecía un sueño irrealizable. No se contaba con ningún recurso ni apoyo. Pero la resiliencia que caracteriza a las mujeres fue siempre adelante y después de varias búsquedas se encontraron como patrocinadores Manos Unidas y Acción Verapaz.

Hoy en día el preescolar “Vana Vanga” ya ha comenzado a funcionar con casi 80 niños. Como una imagen vale más que mil palabras… aquí quedan las imágenes.

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