Su obra trascendió fronteras, las decenas de proyectos con el aporte también de profesionales multidisciplinarios en sus andares, materializaron la Escuela de Alfabetización, la atención a los discapacitados, las enseñanzas de paz, justicia y amor en las cárceles. Los trámites legales onerosos en diferentes esferas, la atención médica a los enfermos, entre otros muchos actos. Sin embargo la proyección de su alma de acero y su corazón de profundo amor la caracterizó ser “escucha” del desvalido: madre, padre, hermana y amiga de niños huérfanos, mujeres abandonadas, hombres sin techo ni pan; sobre todo jóvenes desarraigados. Su filosofía de la PERSONA HUMANA y su atención integral a ella, con más de cien publicaciones (folletería) con temas profundos en la recuperación especialmente interna de los habitantes de Huamanga, ha sido y es su quehacer cotidiano de enseñar cantando.

Al reconocimiento dentro y fuera del país, como el título de Embajadora por la Paz o la Maestra del Mundo, se sumó el del Premio más alto que el Gobierno Español otorga: Encomienda Isabel La Católica. Precisamente el día de sus 92 cumpleaños, aquí en Ayacucho, el 22 de mayo último su tierra natal Asturias – España, estuvo presente a través del Embajador señor Juan Carlos Sánchez Alonso para decirle Gracias a la denodada labor desplegada.

El escenario del colegio salesiano San Juan Bosco con presencia de los titulares religiosos, civiles, militares, se adornó de la gratitud también de jóvenes, niños, madres, profesoras que acompañaron este singular homenaje. Todos los presentes participaron de la canción que ella compuso “Dios vive dentro de mí” que entonó nuestra Covadonga de Ayacucho, invitando a sus hermanas misioneras dominicas al estrado. La emoción, gratitud y reconocimiento del auditorio se manifestó en sonrisas, canto, baile y lágrimas, especialmente de quienes pugnaban por dar su testimonio del apoyo recibido.

Ayacucho, mayo de 2013.

  

SEMBLANZA PARA MADRE COVADONGA: MARIA ESTRELLA VALCARCEL MUÑIZ

EN LA ENTREGA DELA ENCOMIENDADE ISABEL LA CATÓLICA MÁXIMO GALARDÓN QUE OTORGA EL GOBIERNO ESPAÑOL

Ayacucho: Coliseo San Juan Bosco, lunes 27 de mayo de 2013.

Covadonga 2Un día como hoy 27 de mayo de 1922 nació María Estrella Valcárcel Muñiz, hoy Misionera Dominica del Rosario, Madre Covadonga. Privilegios y premoniciones desde su nacimiento. Ella y sus nueve hermanos gozaron de las verdes montañas de aquella aldea española a orillas del Océano Atlántico: ASTURIAS. La simbiosis de ternura y ejemplo de su Madre campesina doña María y; del amor y tesón de su padre minero don Manuel, cifraron su cuna semilla de valores y principios.

Cuando María Estrella cifraba los 12 años, los duramente explotados trabajadores de las minas de carbón de Asturias, se levantaron. Hubo centenares de muertos en una guerra interna que marcó en la niña rechazo profundo a la injusticia y hondo sentimiento de solidaridad con los débiles. Se hizo valiente y se vistió prematuramente de resistencia. Ante el llanto de su madre, solía darle consuelo sin derramar una lágrima, pues como a la mayoría de familias, les tocó perder a seres queridos. Como jugando, aprendió a dar los primeros auxilios al agonizante.

Más adelante, Rusia invadió España precisamente por tierras fronterizas de Asturias. Ante sus ojos fueron pintándose las masacres, torturas y persecución a los católicos, haciendo de los templos establos de caballería.

La frase materna HAY QUE AYUDAR PARA CONSTRUIR Y NO PARA DESTRUIR, se le grabó muy hondo y fue su lema, desde entonces.

A los 18 años, ingresa a la Congregación de las Misioneras Dominicas del Rosario en Pamplona y asoma ante ella la primera decisión premonitoria de ir en su misión lejos, muy lejos. Decisión que no la deja un solo instante. Cuando sus hermanas mayores de congregación van recibiendo la disposición superior de partir a Bolivia, Ecuador, Argentina, el África, la India, escucha la frase “al Perú”. Siente entonces musical y divino ese nombre, como un canto impostergable en el alma. Su decisión de partir lejos, muy lejos ya tiene un nombre: Perú. Desde entonces, todos los días durante cinco años, sueña y espera se materialice la orden de venir a estas tierras.

En 1949 ingresa al Perú por un medio de transporte acuático, pero no por mar sino, nada menos que por el Lago más alto del Mundo, el Lago Titicaca.

Su primera sede laboral es Cañete, ahí donde los arenales desérticos son tan diferentes a sus montañas, pero que los grandes campos de cultivo y frutales son como los de su natal Asturias. No sabe nada de nuestra historia ni geografía. Acude al ingenio y hace de sus alumnos del 6to. Grado de primaria y de sus padres, el primer taller para juntos aprender. Largas horas escucha la exposición de sus niños y niñas con maquetas hechas por sus padres y presencia de ellos. Así, comienza Covadonga a aprender de sus alumnos y estudiar nuestra patria desde los arenales de Cañete. Años siguientes labora en Puerto Maldonado, Cajamarca, Huacho y Piura, caminos que ella agradece al Cielo, porque costa, sierra y selva le fueron concedidos como sede en corto tiempo.

Ayacucho Historia, talento en el arte y cultura Viva de primer orden, ciudad colonial con un mapa de pobreza y desigualdad en sus comunidades especialmente alto andinas, en los setentas deja ya percibir las escuelas populares. La Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, en la cima de su prestigio y privilegiada ubicación en la región, el país y el mundo.

CARMENALTINA DE POLENDAS

En 1971, llega Covadonga a Huamanga – Ayacucho. Recorre todas las comunidades desde los antiguos barrios hasta los pueblos jóvenes en formación. A los tres años de su estancia ayacuchana, decide ser ciudadana peruana al nacionalizarse con su DNI inscrito en las canteras del antiguo barrio de arrieros Carmen Alto de Ayacucho. Desde entonces dice con orgullo SOY CARMENALTINA.

Su misión ha de ser la PERSONA HUMANA, así de simple dos palabras, en todo lo que cada una de ellas significa: Una dedicación integral y permanente, con respuestas a cada circunstancia, coyuntura y motivo, en forma oportuna, clara y valiente. La persona humana en sus diferentes etapas, contexto y estamento. Niños, jóvenes, adultos, ancianos, enfermos, discapacitados, presos, madres-padres, hijos, Mujeres y Varones.

En el pan que le asiste al que tiene hambre, semilla libertad y fe. Los innumerables proyectos que ha forjado con ayuda local o externa, está sembrada de consejería, asesoramiento y sus palabras permanentes, profundas para humanizar más y mejor a la persona que sufre. Su sola presencia lo es todo. Cuando niños huérfanos poblaban su casa llorando, de solo acogerse en su regazo encontraban consuelo y norte; diciéndole Gracias eres mi padre y mi madre.

Su misión con los enfermos no se limita a cortar elevadas temperaturas que producen las enfermedades, ni a sanar las heridas abiertas cuántas veces por balas asesinas, sino más bien reciben sanación y alivio con el tónico de paz y amor que ella brinda.

Su temple de acero y alma solidaria de niña se fortalece en la crueldad que a su paso ve. Como aquella flor silvestre sobre un cadáver de niña ultrajada que en una vieja carretilla era transportada por su hermanito un poco mayor. Sin padres, amparo ni dineros para el entierro. Conmovida, alarmada e indignada, acudió para darle una digna sepultura a la víctima y hacerse cargo del hermano. Así se hizo grande su misión y comenzó la ardua lucha por los Derechos Humanos, desde la teoría a través de folletos de su autoría hasta la consecución de justicia en tribunales.

En todo este tiempo y en años posteriores, ha contagiado su entrega al trabajo por los demás. Su preocupación por el otro. Se ha rodeado de sus hermanas misioneras dominicas, de profesionales en diferentes disciplinas, de hombres y mujeres con voluntad de trabajo, de jóvenes y aún de niños. Ha sido un honor compartir con ella en algún momento, esta misión de vida.

Hasta hoy cientos de mujeres adultas han aprendido a leer y escribir en su Escuela de Alfabetización, donde se desarrollan talleres en ocupaciones menores, para una vida digna y libre.

Los presos de las cárceles han recibido y reciben la fortaleza oportuna para purgar sus penas, con charlas y tratamiento en su rehabilitación social. Y con asesoramiento legal oportuno. Muchos inocentes han dejado la penitenciaría.

COVADONGA MAESTRA

Si la escuela primaria de Cañete o el colegio secundario de Puerto Maldonado fueron sus primeros escenarios pedagógicos, es en Ayacucho que sus enseñanzas son de práctica impostergable en las familias y en la sociedad.

Jesús el divino Maestro, dejó al mundo enseñanzas que nadie superará jamás. Covadonga en Ayacucho siguió sus huellas. Para cada proyecto, para cada caso y circunstancia, ha creado su propia metodología pedagógica, bajo su pluma. Una producción profusa que por estar hecha en lenguaje coloquial y edición simple, ha llenado la Biblioteca religiosa cultural al servicio del Pueblo de gran número de folletos. Hace falta la edición de un libro sobre su vida y obra, acompañada por toda su producción intelectual. Señor Embajador me permito solicitarle el apoyo del Gobierno Español para materializar esta importante publicación, testimonio vivo para la posteridad.

AÑOS DIFÍCILES

Horror, sangre y muerte, hicieron de Covadonga resiliente en su canto por la vida. Resistió con coraje y tesón, sin desmayar ni un solo instante. Cuántas veces acudiendo con medicinas o alimentos en horas prohibidas como las noches de toque de queda, solo con la meta de salvar una vida o darle pan, techo y abrigo a tanta orfandad . Aprendió a cantar en quechua para dar consuelo en los entierros masivos y despedidas. Para los que sobrevivieron fundó el proyecto la Fraternidad Cristiana de Limitados Físicos “Santo Domingo”. Para las generaciones dolidas por el infortunio, para esa desorientación masiva de miles de personas, entregó las charlas de Dignidad a la Persona Humana, derechos y deberes. La patrulla salvadora compuesta por laicos y religiosos cumplió su objetivo.

Su pasión por defender la vida, los derechos y la libertad, la hizo participar activamente en toda organización conformada a partir de aquellos años de dolor: Basta mencionar la Red de Educación de la Niña Rural; la Coordinadora de Trabajo con Mujeres, la Red Internacional para la Atención y prevención de violencia familiar. La entidad por la paz y concertación, Amnistía Internacional, el Colectivo de Derechos Humanos, etc.

Desde un comienzo en aulas de su colegio dominico de Las Mercedes, supo integrar a los docentes, padres de familias, exalumnas y estudiantes que conformaron la base de sus equipos de trabajo para ayudar a los demás.

Perseverante e incansable luchadora por la justicia y la paz, logró abrir puertas de autoridades y decisores para ayudar.

Ayacucho, el Perú y el Mundo reconoce la valiosa e incomparable obra de Madre Covadonga, muchísimos premios y condecoraciones en su haber. Hoy el galardón máximo que otorga el Gobierno Español ENCOMIENDA DE ISABEL LA CATÓLICA.

Estrella María, María Estrella: Te inspiraste en las nubes de tu cielo asturiano diciéndote “cómo quisiera envolverme en esas nubes para irme lejos”. Así fue. Cuando llegaste a Ayacucho, estabas bajo el azul cielo igual al de tu tierra, con las nubes desplazándose presurosas. Aquí bajo el sol radiante de esta Noble y Leal ciudad de Huamanga, detuviste los pasos para siempre. Con los ancianos, los desposeídos, los enfermos, los presos, los ancianos, los jóvenes y especialmente los niños a quienes cobijaste en tu regazo, me queda decirte en sus voces y la mía: GRACIAS MADRE COVITA.

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