LO VIVIDO

 

¡Cuánto bien se hace Madre Mía, en nuestras misiones y qué cerca del cielo se siente el alma en esas apartadas regiones! Nunca me he sentido tan cerca de Dios como en mis 16 meses de montaña. Es cuando con más claridad he conocido que el Señor no se deja vencer en generosidad.”

 M. Ascensión Nicol.

 

De la misma manera que nuestros Fundadores se sintieron cerca de Dios al contacto con la gente, la montaña, los ríos, así en estos días en Maldonado hemos experimentado al Dios que les impulsó en esa aventura de seguimiento de Jesús y su proyecto en favor de los más necesitados. Lo apreciamos en la fe del pueblo y en las vibrantes celebraciones (Eucaristía, desfile, colegio, noche cultural, etc.)

 

Ya durante nuestro viaje, en el avión, íbamos imaginando lo que significó hacer ese mismo trayecto en mula y canoas en aquellos años. Estos pensamientos y otros dieron muchas alas a nuestra imaginación.

 

Recibimos una calurosa y cariñosa acogida, en este lugar que es nuestra “tierra santa”; precisamente para celebrar los 100 años de la llegada de “nuestras pioneras” las Madres Ascensión, Angélica y Aurora.

 

Visitamos el Colegio “Santa Rosa” el que también celebra los 100 años y lleva impregnado la historia de la Congregación y el Espíritu de nuestros Fundadores, pudimos compartir con las estudiantes nuestras experiencias, realidades y carismas desde nuestras culturas y realidades misioneras hoy.

 

La celebración continuaba, seguidamente con acto de homenaje que ofrecieron, las alumnas y profesores a las Misioneras Dominicas por medio de hermosos bailes típicos y representaciones teatrales. Poniendo énfasis especial en la transformación de la sociedad formando a la mujer, clara misión de nuestras primeras hermanas y de nuestra B. Ascensión Nicol y Mons. Ramón Zubieta. Resultó un momento lleno de emociones, de familia, sentimientos de gratitud. Nos dejaron apreciar lo mucho que valoran a la congregación y su presencia en medio de ellos.

 

Valoramos la memoria viva del pueblo hacia las Misioneras Dominicas y su entrega a lo largo de estos años. Se siente en las palabras, en los gestos, en el compartir, en el cariño que manifiestan por las calles, en el nombramiento de la “Avenida Madre Ascensión Nicol” en Pueblo Viejo y la ubicación del busto de P. Ramón Zubieta en la biblioteca del municipio. Ambos lograron comunicar a un Dios que libera y acompaña a su pueblo y su historia que se manifiesta por medio de un Proyecto liberador.

 

El paseo por el pueblo y el río, nos hace ver y palpar la valentía, el riesgo, al lanzarse a lo desconocido de las primeras hermanas hace 100 años. Lo cual, admiramos por su intrepidez, su fe y su amor. Estaban tan convencidas de su misión que nada les podía disuadir. Ellas arriesgaron sus vidas para dignificar a la mujer olvidada y a los pobres de Maldonado. Sólo hoy podemos comprender su profunda experiencia: “Nunca me he sentido tan cerca de Dios como en mis 16 meses de montaña”. Esto deja claro que, la dimensión espiritual era lo que le marcaba y que miraba todo desde Dios.

 

“¡Cuánto hubieran gozado de vernos sobre nuestras mulas, por tan malos caminos! Aquí tuvieron lugar algunos pasos cómicos, que a nosotras mismas nos han hecho reír durante el camino.” M. Ascensión Nicol. Aquí se percibe el sentido de humor de las hermanas en medio de las dificultades de aquellos momentos. Entonces, todo no fue dolor y sufrimiento, supieron disfrutar y llenarlo de gozo. Así mismo, disfrutamos con alegría como grupo esos momentos, de gozo y también de tropiezos. Es significativo, traerlos a nuestra memoria en Maldonado van surgiendo nuevas inquietudes, que con alegría y confianza en El Señor, esperamos enfrentar.

 

Agradecemos el haber ahondado en los estudios previamente sobre la historia de nuestra Congregación, ya que seguirá siendo una experiencia que animará e inspirará nuestro celo misionero.

 

Volver a Maldonado, nos hace recordar a otros pueblos donde estamos presentes como Misioneras Dominicas, y dar respuesta desde nuestro carisma. Nos anima a continuar con la misma fuerza y espíritu  como lo hicieron las primeras hermanas que llegaron a nuestras propias cunas.

 

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LOS DESAFIOS Y PLANTEAMIENTOS

 

“Espíritu emprendedor, temperamento recio y arriesgado, trabaja mucho y siempre en algo práctico, haciendo de arquitecto, maestro de obras y peón al mismo tiempo en la construcción de sus Iglesia y conventos. Llevó a cabo empresas arriesgadas, obras y trabajos revelan un genio explorador… Levantó planos, trajo caminos por regiones inexploradas, se internó en los bosques donde moran los Igorrotes e hizo con ellos amistad.” (F.Fernández op.)

 

Esta experiencia de Maldonado nos empuja:

 

  • A asumir y adentrarnos en las situaciones de riesgos que podamos encontrar en nuestras realidades, a grandes y pequeños niveles.
  • Al compromiso de perseverar a pesar de la dureza de la realidad.
  • A sentir la necesidad de reforzar el amor y la espiritualidad en los trabajos que ya hacemos.
  • A Seguir el reto de rescatar desde la educación los valores de justicia, paz, derechos humanos y hacer que las personas tengan espacios para hacer oír sus voces.
  • A recuperar la itinerancia misionera.

 

Por otra parte nos preguntamos:

 

  • ¿A qué nos reta esta celebración?
  • ¿Qué huellas dejamos hoy nosotras?
  • ¿Qué apertura tenemos hoy a la hora de decidir por nuevos campos o espacios de evangelización y  que nos supone nuevas formas de preparación – formación?
  • ¿Somos capaces de adentrarnos a ese tipo de aventura que vivieron nuestras hermanas, donde falta hasta lo mínimo para vivir, el empezar desde nada?
  • ¿Cómo guardar y transmitir esa originalidad, de ir a los nuevos Maldonados buscando respuestas a los gritos de hoy, salir de lo que ya hacemos e ir con lo que nos mueve e interpela desde dentro para enfrentar el futuro?
  • ¿Cómo replantear lo que ya estamos haciendo para dar más sentido a nuestra presencia?
  • ¿Por qué esa incoherencia entre lo que escribimos en nuestros documentos y nuestras practicas diarias?
  • ¿Cómo va siendo nuestra adaptación y ubicación en nuestros lugares de misión?
  • ¿En los lugares en que estamos, qué dice nuestra presencia a la gente sobre Dios?

 

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AGRADECIMIENTO

 

“Mirar el Pasado con gratitud, vivir el presente con pasión y proyectar el futuro con esperanza.” Nos sentimos agradecidas, porque nuestra congregación nace en un momento de la historia y con rostros concretos Maldonado, Perú. Eso nos permite volver a las fuentes y beber en profundidad de la misma. Así ha sido la experiencia, celebrar la vida entregada junto con el pueblo y unidas todas como Congregación en estos 100 años, unas desde las raíces de Maldonado con la riqueza de la interculturalidad de los diferentes países, otras conectadas por internet,

todas con un mismo corazón agradecido.

 

Nuestro profundo agradecimiento a:

 

  • •    La comunidad de Maldonado que se desvivieron para brindarnos lo mejor durante esos días.
  • •    A las tres provincias (Santa Rosa, Santo Tomas, Nuestra Señora del Carmen) que hicieron posible nuestro viaje, la alegría compartida y los regalos, etc.
  • •    Al Consejo General por hacer coincidir el curso con los 100 años, el hacernos testigos de este gran acontecimiento.
  • •    A toda la congregación y a todas las personas que desde la oración y su apoyo nos acompañaron.
  • •    !!! !!!  !!! Gracias, Gracias! Thank you very much! Muito abrigada! Merci beaucoup!!! !!!

 

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