Vivo en Quelimane, una pequeña ciudad de la Provincia de la Zambezia, con un clima templado y muy húmedo. Tenemos la suerte de vivir en un barrio de la zona periférica de la ciudad, en medio del pueblo, formando parte del mismo pueblo. Un pueblo pobre, muy pobre, pero con un gran corazón y una impresionante capacidad para enfrentar las dificultades, y de una fe profunda, por lo que no se deja derribar. La acogida y la alegría son características de nuestra gente, igual que la gran capacidad creativa para la supervivencia.

Visita Jovens IlovaNuestra comunidad está formada por 3 hermanas y un grupo de jóvenes pre-postulantes. Hay que aprender a vivir la vida acompañando procesos, sabiendo que cada joven es un mundo, con sus dones y sus limitaciones, como todas nosotras. ¡Pero es un reto que estoy aprendiendo durante las 24 horas del día!

En medio del barrio tenemos un pequeño centro: Centro de Solidaridad del Chirangano. Cuando llegué hace 3 años casi no funcionaba pues se estaban terminando de realizar las obras de reconstrucción de una parte del centro. Al principio, confieso que me quedé un poco decepcionada cuando vi todo “muerto”, pero en vez de cruzar los brazos, las 3 hermanas que formábamos la comunidad decidimos arremangarnos y ponernos manos a la obra.

Después de un análisis de la realidad para escuchar a la población, decidimos apostar en nuevos proyectos y así fue que con el apoyo de nuestra Provincia de Santa Catalina y de algunas ONG’s arrancamos con un nuevo dinamismo. Además de mantener el proyecto de alfabetización de adultos, el taller de costura, proyectos que ya funcionaban, se abrió una pequeña Biblioteca Escolar, se crearon salas de estudio con clases de apoyo para los estudios secundarios y pre-universitarios y unos cursos de informática.

viagem com jovens MiruduniHoy vale la pena entrar en el centro, pasan por allí centenas de jóvenes. Es impresionante ver cómo se interesan por aumentar y mejorar sus conocimientos. Además de los jóvenes, este año, conseguimos dar un nuevo impulso a la alfabetización de adultos y al curso de costura frecuentados en su mayoría por mujeres. Mujeres que se encuentran en situación de fragilidad y pobreza.

Estamos también desarrollando un pequeño proyecto de apoyo social junto a algunas familias más necesitadas de los barrios vecinos. Llaman a nuestra puerta personas en situaciones de extrema pobreza, ante las cuales no es posible quedar indiferentes.

Gracias al apoyo que recibimos de nuestra Provincia y de otras personas amigas tenemos la posibilidad de apoyar algunas de estas familias, no sólo a las afectadas por las inundaciones sino a otras cuyas casas son tan pobres que ni para que vivan animales sirven. Las familias son en su mayoría formadas por mujeres solas con sus hijos, sin compañero y en su gran mayoría portadoras del VIH/SIDA.

Mujeres que no tienen fuerzas ni para coger una azada para trabajar la tierra. Mujeres, que muchas veces, al final del día no saben que meter en la cazuela para que sus hijos cenen. Mujeres que ni “oficialmente” existen pues no fueron registradas al nacimiento. Mujeres que nunca fueron a la escuela o la abandonaron sin concluir ni el primer ciclo. Mujeres que nacieron pobres y continúan reproduciendo el ciclo de la pobreza.

Com bebe do leiteEs increíble ver cómo estas mujeres al ser llamadas por su nombre, al ser tratadas con dignidad, van sufriendo una profunda transformación. Muchas comenzaron a venir a la alfabetización de adultos y se fueron pasando la palabra trayendo a otras amigas. Pues se va difundiendo el mensaje de que pueden tener una vida diferente.

Pero la gran conquista está unida a la identidad personal. Ahora comenzamos la campaña del DNI (Documento de Identidad) pues tenemos como meta que todos los alumnos que frecuentan la Alfabetización, consigan este año tener su DNI, el primer paso para tener conciencia de ciudadano.

Los fines de semana son dedicados a la Pastoral. Sobre todo estamos apoyando el área de la Formación de la Palabra, en las comunidades que acompañamos. Nos responsabilizamos de la formación de los catequistas en nuestra Parroquia de Coalane.

Encontro formacao NamacurraEste año alargamos nuestra misión, en conjunto con la comunidad dos Bons Sinais, a la misión de Namacurra, situada a 60 Km de Quelimane. Aquí, insertas en la pastoral más amplia que llevan los Padres Capuchinos, colaboramos esencialmente en la formación de los cristianos: mujeres, jóvenes y formación bíblica y catequética de los agentes de los diferentes ministerios. Por estar lejos, sólo nos es posible hacer estas formaciones mensualmente. La última de ellas fue particularmente graciosa: durante la noche fuimos visitadas por “nuestros hermanos ratones” que además del susto de verlos circular por encima de la red mosquitera de nuestras camas, royeron unas naranjas que encontraron…y se llevaron la dentadura de una de nosotras!

Más allá del servicio que podemos prestar a las personas, lo que más nos alimenta es poder compartir la vida con ellas y participar de los pequeños milagros que hace el amor. ¿Qué decir de la familia de Nelson, un adolescente que de repente perdió a su madre, golpeada brutalmente hasta la muerte por una vecina? Nelson tiene 4 hermanitos más. Se convirtió en el jefe de familia de la noche a la mañana. Vino una tía para ayudar a cuidar a los niños pero con frecuencia tiene que regresar a su tierra.

La pobreza en esta casa es tanta que Nelson divide su tiempo entre la escuela y la venta de diesel, muchos días con su hermano pequeño a las espaldas, pues de él depende que todos tengan algo para comer. Pero cuando va a la tierra, es frecuente venir a traernos a casa unos cangrejos que él propio cogió…Y la lista de los “Nelson” es larga…

MafaldaBendigo a Dios que me proporciona esta experiencia de misión inserta en el corazón de este pueblo pobre del Barrio de Chirangano. Aquí, con mis hermanas, todos los días nos sentimos convidadas a “bajar al encuentro de Dios”, como dice Benjamín González Buelta, a encontrarlo en medio de la basura y del barro del mangal. Dios andrajoso, sin zapatos en los pies, encontrarlo en la profunda mirada de tristeza de algunos rostros pero también en los alegres gritos de los niños jugando en los charcos de agua sucia.

Bendigo a Dios por las señales de vida que brotan día a día en medio de esta realidad, que alimentan la llama de nuestra fe y reavivan el sueño de un mundo más humano y más justo.

A través de mi pobre compartir se puede ver la gran alegría que brota de mi corazón en el día a día, en esta misión tan especial que me toca vivir en este caliente rinconcito de Mozambique.

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