Consejo General
Misioneras Dominicas del Rosario

Madrid, 18 de abril de 2019

 

                                                                        “Ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea, allí lo veréis” Mt 28,7

Queridas hermanas:

Cien años después de nuestra Fundación, creemos firmemente y así lo sentimos y constatamos, al igual que el pueblo de Israel en su marcha por el desierto, que “el Señor va delante de nosotras. De día, en una columna de nube para guiarnos por el camino y de noche en una columna de fuego para alumbrarnos, a fin de que andemos de día y de noche”. Éxodo 13,21

El Señor ha estado grande con nosotras y desde el primer día se colocó a la cabeza de nuestra marcha peregrinante y ha conducido y guiado nuestros pasos, cual columna de fuego, a lo largo de estos cien años de historia misionera congregacional.   Este año, justo un mes después de la Celebración de la  Resurrección del Señor, celebraremos nuestra Asamblea General. Una “parada” en nuestro camino, para repostar, tomar agua y recobrar un nuevo impulso. Pararemos precisamente para poder proseguir. Haremos una pausa  para abrir las puertas de nuestro corazón y dejar que el Señor Resucitado entre en nuestras vidas con todo su potencial de Esperanza y nos ayude a encontrar los significados fundamentales de nuestra vida y misión y así reordenar nuestras prioridades.

Jesús Resucitado va delante de nosotras: «Id en seguida a decir a sus discípulos: Ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea, allí lo veréis” Mt 28, 7

Ciertamente vivimos tiempos difíciles, nos sentimos consternadas ante un mundo amenazado de deshumanización. Pero estos tiempos recios ayudan no sólo a agudizar nuestro ingenio y creatividad sino también  y sobre todo a  centrarnos en lo esencial y comprender de nuevo en qué consiste el seguimiento de Jesús.

Galilea es el lugar del seguimiento y seguir a Jesús implica vivir como Él vivió, que dedicó su vida a buscar y servir a los más empobrecidos, pecadores, enfermos, pisoteados y excluidos de la sociedad.

Quien dice que permanece en Él debe vivir como vivió Él”. 1Jn 2,6.

          Jesús nos invita a una experiencia personal con Él para la cual nos tenemos que desplazar hacia el lugar donde Él habita, ponernos en movimiento, en camino.  Galilea es la tierra de los olvidados, de los últimos, de los invisibles, es la tierra de la marginalidad, de la frontera:

El que empieza a andar en el camino de Cristo ingresa en la lucha de la vida contra la muerte” (Jürgen Moltmann).

Debemos ir a Galilea para reencontrarnos con Jesús Resucitado y recobrar la vida que Él nos quiere regalar con toda su radicalidad, su hondura y todo su sabor.  Sólo desde este “enraizamiento” en Jesús Resucitado nuestras vidas mostrarán el poder humanizador, dinamizador y vivificador del Amor en que creemos y que gratuitamente se nos ha comunicado.

Si realmente somos mujeres atraídas por su Rostro,  nos va el futuro en poner en Él toda nuestra existencia. Jesús Resucitado “va delante de nosotras”, guiándonos y acompañándonos como columna de fuego, conduciéndonos a regiones nuevas e insospechadas.

Hoy más que nunca, la certeza de su eterna compañía hace nacer dentro de nosotras una alegría desbordante que nadie nos podrá arrebatar porque sabemos que Él está vivo, Él es el Viviente.

 

Feliz Pascua de Resurrección

Un abrazo con mucho cariño

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