En los últimos años, en las escuelas, hemos visto el aumento de los conflictos entre pares. Del mismo modo, la diversión y las interacciones de los niños en el patio de recreo tienden a estar cubiertas de mayor agresión y violencia.

Siendo el conflicto inevitable y una parte integral de la vida escolar, es importante promover y desarrollar habilidades en los niños, para permitirles resolver sus conflictos de una manera constructiva, positiva y responsable.

En este sentido, cada año celebramos la paz escolar en el jardín de flores. Siempre son días llenos de momentos de aprendizaje y reflexión sobre la paz, desarrollados por todos los elementos de la comunidad escolar.

De este modo, las actividades se racionalizan, con los niños, de todos los niveles de edad, con el objetivo de promover la paz y propagar la alegría, la comprensión, la comunicación, la convivencia, la cooperación, la justicia, la libertad, el respeto, la sinceridad y la tolerancia.

Exploramos historias, ilustraciones, películas, juegos, entre muchas otras actividades, desatando momentos de compartir experiencias y opiniones y proporcionando a los niños estrategias y herramientas para resolver sus conflictos.

A veces contamos con la valiosa contribución de otros profesionales de la salud y la educación, que nos presentan enseñanzas sobre la importancia de la paz en el bienestar físico y psicológico.

A los adultos de nuestra comunidad escolar, reconocemos el papel activo de ayudar a los niños a reconocer y manejar sus emociones, así como a participar en la construcción de su inteligencia emocional y su crecimiento personal, haciendo de nuestra Universidad un espacio Paz relacional.

Para todos, este desafío ha sido muy gratificante y enriquecedor. En el jardín de flores continuaremos este proyecto, y contando con la colaboración e implicación de toda la comunidad escolar, siempre trataremos de mejorar e innovar.

Actualmente, participar en la educación de los niños es un desafío importante para las escuelas. Educar a los niños para que participen plenamente en la sociedad es un reto aún mayor para las escuelas.

Estamos avanzando hacia una fase de cambio en las prácticas educativas, especialmente a través de la promoción del aprendizaje y el conocimiento compartido, llevado a cabo con la sociedad, contribuyendo al desarrollo del emprendimiento social en los niños.

En el jardín de flores, queremos crear una comunidad de niños emprendedores, donde las ideas diseminadas, los sueños identificados, las actitudes asumidas, los valores interiores y las acciones realizadas serán la expresión de la optimización de los talentos Las personas y la respuesta a las necesidades colectivas.

De esta manera, creemos que estaremos contribuyendo a eso en las nuevas generaciones, la gente será más feliz, satisfecho y exitoso personal (auto-conocimiento, autoestima, auto), social (empatía, asertividad, apoyo social) y Profesionalmente (creatividad, cooperación, liderazgo).

Ana Filipa Laúndes
(Psicóloga del jardín de flore
s) Oporto-Portugal

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