Muy queridos hermanos y amigos

Desde este rinconcito de Timor Oriental, Salau Soibada, quiero desear a cada uno de ustedes la mejor y la moral en la misión y el lugar donde juegas vivo

Por mi parte, estoy bien, gracias a nuestro buen Dios. Es un tiempo que he estado en esta misión de Salau, donde he aprendido mucho; con las, hermanas, hijos y ciudadanos que nos rodean. La misión es como una escuela; cada día tiene algunos liҫāo para aprender y practicar. Es un momento especial de la vida no. Con esta experiencia creo que la misión estadounidense renueva y nos hace fuertes y valientes mujeres. En la misión de cada momento vivido; los eventos tienen retos a su sentido de propósito y transmite algo en la vida. Las circunstancias de la vida nos dan una capacidad para la creatividad “hacer prácticas de nuevas realidades”; Me refiero a tratar de dar respuesta a alguna situación difícil con la creatividad que Dios nos inspira.

Es la tensión, que, como dicen los sabios, la misión no debe ser entendido como sinónimo de un espacio geográfico. La misión puede ser llevado a donde estamos y lo que hacemos; para que la misión puede ser donde usted nos necesita. Todo tiene que ver con nuestro estado de ánimo, el espíritu abierto y leer lo que hacemos en nuestras vidas.

En esta vida de entrega de la misión y la itinerancia, siento que no estoy sola, a pesar de las limitaciones y temores, que pueden sentir a Dios está a mi lado, nuestros fundadores y sus ejemplos fortalecerme. Las hermanas, amigos, benefactores, con su ayuda espiritual y material, animar y animar a pasar. Gracias a todos por el consolador y el amigo que viene.

Busca de Dios ha sido un trabajo constante y diario. Porque sólo él, Dios, ha sido el juego que sostiene y alimenta mi ser…

En este año de gracia, los documentos de nuestra congregación, para el estudio y la reflexión, llegar a nosotros, aunque con un ligero retraso, debido a nuestra falta de comunicación, ha sido una oportunidad para leer, reflexionaran y nos alimentan la “primacía” de la misión vivida por nuestros fundadores. Mi dirección gracias y felicitaciones a las hermanas, por la profundidad y la dedicación en el desarrollo de los temas. “Que bonito” a beber de un mismo bien”, nos alimentan y hacer memoria de nuestro pasado!

Para mí, la misión ha sido tiempo para trabajar, para disfrutar con la experiencia nueva, vivir, compartir, de la interculturalidad con las hermanas y los niños que están en nuestro colegio. Nuestras diversas actividades de cada día ha sido momentos de compartir mutuamente conocimientos y nos ayudan a crecer y desarrollar sus talentos.

Finalmente, agradezco a todos los que nos han acompañado de diversas maneras y nos animan a continuar a esta misión, distante y aislada. Zona lluviosa y de difícil acceso.

Gracias a cada uno de ustedes desde el fondo de mi corazón y estoy contando en usted. Un fuerte abrazo.

Hermana Maria Angelica Amaral

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