Read MoreEs ampliamente conocido también por la defensa del medio ambiente y su lucha contra el proyecto hidroeléctrico que se pretende instalar en la zona Hidroaysén, el cual provocaría un profundo impacto y desequilibrio ambiental. Su valentía y profetismo han causado molestia al gobierno, y han reaccionado pidiéndole que se dedique a rezar. Monseñor Infanti ha respondido que rezar es también escuchar al pueblo, escuchar la voz de Dios que se expresa en el grito de una comunidad postergada, empobrecida, olvidada por las autoridades y que sufre un alto costo de la vida. Digámoslo claramente: las divergencias están entre los pobres (silenciados y excluidos) y los poderosos. La opción por uno u otro sector marca la misión profética de la iglesia y su acción evangelizadora de anuncio y denuncia para llamar a la conversión. Frente a un modelo de desarrollo que ofrece “pan para hoy y hambre para mañana”, la iglesia no puede ser neutral (Monseñor Infanti).

mons. infanti 2El gobierno ha respondido al movimiento aysenino con violencia y represión invocando la ley de seguridad del estado, atentando contra la población con balines de acero y bombas lacrimógenas. El Obispo ha insistido al gobierno que escuche las demandas de las comunidades y se siente a dialogar.

A través de las Comisiones Justicia y Paz y también Agua Vida, hemos participado desde los comienzos del proceso de este movimiento AYSÉN: TU PROBLEMA ES MI PROBLEMA, que recoge reclamos que se vienen acumulando desde hace años, siempre sectorialmente, pero ahora en una férrea y decidida unidad. NO es un movimiento político, pues hay pescadores artesanales, campesinos, profesionales, empleados fiscales y particulares, pequeños empresarios, ambientalistas, sindicatos, partidos políticos (los 4 parlamentarios, entre los dirigentes hay de TODOS los partidos, alcaldes y consejos municipales), juntas de vecinos, y de todos los ámbitos (salud, educación,…) (extracto de Carta de Monseñor Infanti).

Los dirigentes han tenido una reunión con el gobierno para exigir que cese la represión en la zona, el movimiento continuará hasta que las autoridades tengan voluntad política para responder a la zona patagónica.

Después que tuve la negativa del gobierno para ser FACILITADOR, di varias entrevistas, quizás algunas un poco “punzantes”, pero al ver la pasividad, la terquedad y el autoritarismo leguleyo del gobierno, a uno le cuesta ser “neutral”. Esta tarde, lunes 5 de marzo, hay un clima de expectativa para un posible inicio del diálogo, pero también un extendido grado de temor por una posible implementación de la ley de Seguridad Interior del Estado.

Hermanos y hermanas:

Como saben, en los medios de comunicación algunas personas e instituciones quieren hacerse presentes para socializar sus planteamientos y opiniones. Algunos buscan estar presentes, otros son requeridos por los mismos medios para presentar sus planteamientos.

En uno y otro caso, es lógico que uno se exponga a ser valorado y juzgado por la opinión pública, sea por sus planteamientos, sea por su persona.

En estos últimos meses no ha faltado quien ha enviado “mensajes” al Obispo de Aysén a través de algunos Medios de Comunicación de la Región. Otros lo han hecho con panfletos, amparándose en la oscuridad de la noche y en el anonimato. Estos últimos no han tenido un mínimo de valor para plantearme personalmente sus inquietudes, como muchos lo hacen.

Esta situación me da a entender que en estos “mensajes” subyacen otros intereses y motivaciones, muy distintas al estilo de animación, orientación, corrección y diálogo, fraternos, que inspiran el discernimiento en personas de buena voluntad. ¿Será casualidad que en estos tiempos se intente desacreditar al Obispo como referente ético – espiritual?

En algunos de estos “mensajes” se quiere presentar al Obispo como opositor intransigente hacia la cuestionada instalación de proyectos hidroeléctricos. Esto es desconocer los planteamientos éticos y espirituales presentados en la Carta Pastoral “Danos hoy el agua de cada día”, surgida luego de una seria reflexión y discernimiento eclesial de al menos tres años, sobre medio ambiente, agua, energía, bien común, estructuras de poder. Este serio y ponderado planteamiento ha sido requerido y valorado a nivel nacional e internacional, y presentado en 38 ciudades con públicos variadísimos, en estos últimos dos años (Chile, Argentina, México, España, Italia, Bélgica,…), sin considerar los innumerables servicios de prensa.

Siempre he sido invitado a estos encuentros, a costas de los solicitantes. Innumerables han sido también las presentaciones a grupos y comunidades de la Región de Aysén, e innumerables han sido las solicitudes no atendidas por falta de tiempo.

Así mismo la Conferencia Episcopal de Chile ha valorado y alentado la labor de la Iglesia de Aysén en este campo, e incluso el señor Nuncio Apostólico, en carta personal del año 2008, señala: El Sr. Cardenal Días, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, aplaude las iniciativas y la sensibilidad demostrada en medio de encontradas posturas sobre el cuidado y defensa del ambiente natural, y anima a usted y colaboradores a continuar comprometiéndose en este importante ámbito de su misión pastoral.

Estimados hermanos y amigos, es habitual que la estrategia de empresas, muchas veces multinacionales, que tienen grandes proyectos y grandes intereses, busque crear división y desacreditar a quienes ponen objeciones a sus proyectos. Como prueba de ello, en Chile, contamos con abundantes ejemplos: HidroAysén, Energía Austral, Pascua Lama, Celco en Mehuín,…

Entonces es necesario preguntarse: ¿Qué motivos llevaron a Cristo a la Cruz? ¿Y quiénes lo crucificaron? ¿Será esta presencia y opción del obispo las que amenazan realmente la unidad de la Iglesia?

La unidad de la Iglesia se basa en la fe, en sus verdades de fe, en su liturgia, en su misión de evangelizar, en sus opciones pastorales (ver Plan Pastoral de la Iglesia de Aysén, de Chile, de América Latina). A eso apunta toda la labor del Obispo de Aysén, entre comprensiones e incomprensiones.

Confío que el diálogo y la claridad en los planteamientos, sobre todo los que surgen de la fe y de la ética, nos ayuden a crecer en la madurez humana, social y religiosa, más allá de los legítimos intereses personales y particulares, para hacer de Aysén y de Chile “una mesa para todos”.

Les saluda fraternalmente y bendice,

Monseñor Infanti,
Obispo de Aysén.

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