Por ejemplo, Barbados es el país más afectado con el 3% de población y en el otro extremo esta Cuba, con una epidemia controlada, con el 0.1%.

Los avances incluyen que cada vez más personas reciben el tratamiento antirretroviral, hay mejores programas para evitar la transmisión de la embarazada al feto o recién nacido, mayor numero de embarazadas reciben el tratamiento y desde épocas más tempranas.

Sin embargo, la feminización de la epidemia es evidente, en el Caribe el número de mujeres ya es igual al número de varones afectados por el VIH, en tanto en Haití  y Belice las mujeres han superado ampliamente a los hombres.

El Caribe exhibe cifras de VIH y Sida después del África subsahariana, específicamente en las trabajadoras sexuales y los hombres que tienen sexo con hombres, el Sida es la principal causa de muerte entre los 20 y los 59 años. La primera vía de transmisión es heterosexual y el sexo pagado sin protección. En Puerto Rico la primera vía de transmisión es el uso de jeringas por personas adictas a drogas.

Las primeras causas de la rápida progresión de la epidemia son las inequidades de género, la pobreza, el estigma y la discriminación, el sexo casual y el turismo sexual desprotegido. Prevalecen leyes restrictivas que criminalizan las prácticas sexuales, que constituyen una barrera a las medidas de prevención para erradicar la pandemia.

Haití, la furia de la naturaleza, los golpes de Estado y la ayuda a la reconstrucción

Desde mucho antes del terremoto del 2010, Haití ha sido castigado por múltiples plagas. El golpe de Estado contra Duvalier produjo una importante caída del producto bruto interno, mientras que por la alta fecundidad, la población crecía el 4% anual en el 2003.

El 90% de la migración llegaba a las áreas metropolitanas que fueron destruidas por las inundaciones, mientras las cosechas se perdieron afectadas por los ciclones.

Después del terremoto, la tasa de fecundidad se incremento de 4 al 12 en los campamentos, producto de una suerte de babyboom. Las últimas cifras revelan que hubo 316,000 personas fallecidas, si esto hubiera ocurrido en los EEUU las cifras llegarían a 7,5 millones de personas muertas. Inmediatamente después del terremoto, 3 de 4 personas emigraron de Puerto Príncipe, 600 mil personas huyeron el horror, el 83% regresaron al área metropolitana a los 4 meses, el 60% afirma que su situación actual es peor que antes del terremoto.

La ayuda humanitaria que fue muy importante en los primeros momentos, no siempre ha resultado beneficiosa a largo plazo, se imponen modelos de atención y se eliminaron los procesos locales que habían permitido algún avance, especialmente en la esfera de la salud.

Quito, Ecuador, 5 de julio 2012
Ana María Pizarro – RSMLAC SI Mujer. Nicaragua

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