No sé muy bien lo que voy a contar sobre mi misión, pero hay algunas cosas que quiero compartir.

  1. Visitando a los enfermos en el hospital

Como no tengo mucho que hacer durante los días de la semana, Asunta Fang, nuestra Provincial, decidió permitirme hacer un voluntariado visitando a los enfermos en el hospital. Voy tres veces a la semana con una organización de voluntarios laicos que se llama “Cuidado del espíritu”

Los lunes y los viernes visitamos el Hospital Annan, en el distrito de Annan. Los martes vamos al hospital de Veteranos, también en la ciudad de Tainan. A veces me siento triste y frustrada  porque no me puedo expresar bien y decir lo que quiero, debido a la limitación del idioma, pero esta pequeña misión me está dando oportunidades para experimentar lo que significa hacerse presente a los enfermos, familiares y amigos, escuchando sus preocupaciones y necesidades, de manera que podemos caminar con ellos ofreciéndoles apoyo espiritual.

Me está enseñando las distintas maneras en las que puedo ser un testigo del gran amor de Dios, en el ministerio de apoyo en las necesidades emocionales y espirituales de los pacientes.

En ocasiones, los pacientes que son cristianos nos piden que recemos por ellos y que les cantemos canciones religiosas, esto me emociona mucho porque me hace sentir como Dios muestra su presencia en nosotros, para poderlos ayudar a encontrar su propio camino en su búsqueda por confort, paz y sanación del cuerpo y de la mente, llevándoles a lo que ellos describen como una “elevación del espíritu”.

Al final del día pienso en el significado espiritual de mis visitas y me siento llena de motivación e inspiración por estos encuentros en los que he experimentado el misterio de los dones de Dios. El amor, la compasión, la paz y la sanación de Dios están con nosotros en estos y en todos los retos.

 

  1. Reflexión bíblica

Debido a mi limitación todavía con el idioma chino, decidí tomar parte, todos los martes en un grupo de reflexión bíblica en la catedral, junto a Cherropihtun. Esta experiencia me ha permitido, mejorar mis capacidades de hablar y escuchar en chino, pero sobre todo el ser testigo del amor de Dios a la comunidad.

  1. Con emigrantes

Los domingos acompaño a Rose a la Parroquia Xinxi, con los migrantes filipinos. En ocasiones especiales como Navidad, Semana Santo u otras celebraciones especiales, me dan la oportunidad de dar homilías, retiros o seminarios. Esta es la experiencia que más me gusta. Siento que no sólo estoy compartiendo con ellos lo que he aprendido sino que es compartir y testimoniar el gran amor de Dios que he experimentado en mi vida. Es un gran placer tener esta oportunidad de compartir todo lo que Dios me ha dado.

Mariana Dos Santos Barreto

Share
Share
Share