Mi mamá tenía cáncer. Hace aproximadamente 5 años a mi mamá le detectaron un cáncer de útero; se cumplieron todas las indicaciones médicas incluyendo una histerectomía y radioterapia, se podría decir que mi mamá  mejoró enormemente pero  el doctor le dio el alta con una afirmación: Si el cáncer no vuelve en 5 años se podría decir que usted se curó.

Al cuarto año el cáncer regresó. Nos tomó por sorpresa y nos propusimos luchar con todas nuestras fuerzas, como familia, para sacarlo nuevamente de nuestras vidas. Esta vez el cáncer fue más agresivo y el doctor nos dijo que mi mami tenía que empezar con las quimioterapias. Mis niñas estudian en el CEP Santa Rosa MM.DD en la ciudad de Huacho, y yo hasta un año antes había trabajado como docente ahí, además de ser exalumna; por lo que el carisma dominico la tengo grabada en mi vida desde siempre.

Cuando este cáncer vuelve a nuestras vidas, confiábamos que sería como el primero pero a medida que mi mama se hacía las quimioterapias nos dábamos cuenta que la afectaba no sólo física sino emocionalmente por lo que nuestra esperanza de curar a mi mamá poco a poco se estaba apagando. Mi niña iba a recibir la primera comunión y la persona encargada de darle la preparación para el sacramento era la Hermana Carmen.

La Hermana Carmen, al ver nuestro semblante y conocedora de la situación en la que nos encontrábamos como familia un día me pregunto: ¿Cómo está tu mami? Yo le conteste que se encontraba malita porque la quimioterapia la debilitaba muchísimo, ella me dijo: Encomienda la salud de tu mami a la Beata Ascensión Nicol, ella la va a sanar. Yo le respondí: Hermana, pídale siempre por mi mami, usted que está más cerca a ella y me dijo que así lo haría.

Pasados los días mi hija llega a la casa con una estampita de la Hermana Ascensión Nicol y me dice: Mami, la Hermana Carmen dice que le des esta estampita a mi mamita para que la ponga debajo de su almohada y que con mucha Fe le pidamos por la salud de mi Mamita. Mi mamá ya en cama porque había dejado de caminar por los efectos de la quimioterapia así lo hizo. Desde ese día la estampa de la Beata Ascensión Nicol siempre la acompañaba.

Mi mami paso por una neumonía, una fistula intestinal que derivó en una colostomía con la que vive hasta el día de hoy, 4 transfusiones de sangre por haber llegado a tener la hemoglobina en 4, 21 quimioterapias porque ya no pudo recibir ninguna más.  A pesar de todo mi mami decía que ella tenía fe que se iba a poner bien y que quería vivir.

Cada vez también que nos encontrábamos con la Hermana Carmen, nos preguntaba por mi mami y siempre respondíamos que estaba malita, a veces cada vez peor y ella siempre nos decía lo mismo: Confíen en la Beata, yo siempre le pido a ella por tu mamá, dándonos esa respuesta esperanzas.

Decidimos como familia, que mi mami ya no pasaría por más quimioterapias y que su vida dependería de Dios y de los días que él nos regalara para estar con ella. Sin quimioterapia ya en su cuerpo mi mami empezó a cambiar, poco a poco empezó a comer, se mantenía un poco más de tiempo despierta y quería compartir también con mis hijas cosa que no hacía porque no tenía fuerzas.

En el mes de noviembre es la primera comunión de mi niña y mi mami nos pide ir, aunque sea en silla de ruedas; la llevamos y ahí conoce a la hermana Carmen. Ella le dice que tenga fuerzas y que confié en la Beata Ascensión Nicol porque ella le dará la fuerza para salir adelante y vencer esta dura enfermedad. Mi mami poco a poco empieza a recuperar sus fuerzas y cuando pasa casi un mes y va a hacerse sus chequeos el doctor le dice que el cáncer casi no está en su cuerpo y que se ha recuperado de una manera muy positiva.

De eso cada dos meses se hace los chequeos y el doctor siempre le dice que ha mejorado muchísimo y que es casi como si hubiera vuelto a nacer. Nosotros plenamente sabemos que hubo intervención más allá de la médica, pusimos la salud en manos de Beata Ascensión Nicol y ella nos devolvió la salud de mi mamá. Se cumplió lo que decía: “Su anhelo es ver felices a los seres, que en mutua unión han de vivir conmigo”. La salud de mi mami es fiel testimonio del inmenso poder que tiene Beata ascensión a través de la oración.

 

 

                                                                                         Silvia Cristina Torres Guizado

                                                                                                       DNI: 40694176

 

 

 

 

 

UN REGALO A  BEATA ASCENCIÓN NICOL

 

 

Tu anhelo fue ver felices  a los seres

que en mutua unión han de vivir contigo,

Mi anhelo es darte gracias

Por los favores ofrecidos.

 

Gracias Beata por el regalo

De salud hacía mi madre

Porque nos diste esperanzas

Para seguir adelante.

 

Los valores en mi vida

Los tengo bien aferrados

Porque soy dominica

Por decisión y por regalo.

 

Gracias Beata por tu vida,

Por dejarnos conocer tu legado

Por hacer de nuestros pesares lenitivo

Y porque nuestra dicha es tu dicha y regocijo.

 

Gracias Beata por tu ejemplo

Por forjar un semillero

De hermanas dominicas

Que ven en el pobre sus anhelos.

 

Gracias Beata por ser buena

Por gestar ejemplo en nuestras vidas

Porque mereces ser Santa hoy en Día

Porque tu vida es digna de esta dicha.

 

 

 

Silvia Cristina Torres Guizado
DNI: 40694176

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